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El arte de la seducción (En las ventas).

La venta es todo un arte, dicen algunos; otros comentan que el buen vendedor NACE, otros más que se HACE.

Unos confunden negociar con vender, puede confundirse, pero si partimos que la negociación es la resolución de un problema, la venta tendría que ser un problema…

La venta es ENAMORAR al cliente de nuestro producto, de lo que estamos ofreciendo, es tentarlo, seducirlo a que adquiera nuestros productos o servicios.

Y si hablamos de seducción, hay gente muy burda para seducir, pero hay otros que sin saber siquiera como fue, ya nos tienen comiendo de su mano.

Como empresarios queremos eso, a un vendedor tan efectivo que de 10 prospectos haga 10 ventas, y eso no es ni fácil ni factible.

A cada paso nos encontramos con mil y un vendedores, desde la chica de la tienda, el asesor de servicios, el vendedor de chicles, agua, etc, etc… y lo que más me sorprende es la falta de vocación que tiene la mayor parte de estos vendedores, en la mayor de las ocasiones es el fastidio, el sólo entregar información, en dejar pasar el tiempo para cumplir con la jornada de trabajo.

Es evidente que más que producir solo dan una mala imagen a la empresa que representan, y no sólo empresas pequeñas contratan a este tipo de “vendedores” a bajo precio, sino también empresas que invierten grandes cantidades de dinero en planes de marketing. ¡Esto es un autogol!

Y también tenemos a otro grupo de estos nuevos vendedores, que, al no encontrar trabajo en su profesión “no les queda más remedio que vender” ¡como si vender fuera fácil!

Lo más grave es que la venta es la sangre de la empresa, el dinero que ingresa lo que le da vida, y dejarlo en manos de personas que no disfrutan de la labor, que sólo lo hacen porque no hay otra cosa que hacer es aún más preocupante.

Hay personas que tienen una gran actitud, pero no saben cómo hacerlo y esto resulta muy frustrante y desmotivante para ellos, los “No gracias” se incrementan mermando sus fuerzas.

Y más… muchas empresas no tienen una estrategia, un plan y dicen “tu eres el vendedor, ahora vende” o lo eligen bajo el método de “si respira, vende” como si por arte de magia se den las cosas.

¿Qué hacer? ¿Por donde se comienza a vender?

El trato al cliente sigue siendo lo MAS IMPORTANTE, Mary Kay Ash lo convierte en uno de los más altos principios de su negocio: “Trata a los demás como te gustaría ser tratado” y dicho en sus palabras “Cuando conozco a una persona, me imagino que lleva colgado al cuello un letrero invisible que dice: Hazme sentir Importante”. Y ¡sigue funcionando! …

Pero, ya que hablamos de amor y seducción porque no “ligarnos” a algunos clientes, apliquemos esas “técnicas”

  1. Sé tú mismo (a). Intentar ser algo que no eres no trae buenos resultados. Sé sincero (a).
  2. No te precipites. Espera el momento adecuado. Trabaja sin cesar, muévete… Pero no corras demasiado de prisa. Todo necesita tiempo.
  3. Genera confianza en la persona que te gusta. Especialmente si no la conoces demasiado.
  4. Si quieres conquistar a una persona, no hables de ti. Interésate por esa persona. Intenta saber cosas de la persona con la que quieres ligar. Muéstrate seguro.
  5. Habla, comunícate. Cada palabra que digas y escuche, cada contestación será una barrera menos, entrarás un poco más en la persona que quieres conquistar. Tienes millones de palabras en los diccionarios…¡utilízalas!. Gesticula, pregunta, sonríe… mueve los labios, mira, abre las cejas, llévate las manos a la cabeza, ¡COMUNÍCATE!

Lo anterior, ¿crees que funciona? ¿Por qué no aplicarlo a un prospecto de cliente?:

Ser Honesto, no precipitarse, generar confianza, escuchar, ser seguro, comunicarse… siempre escuchamos que ESO ES LO QUE SE DEBE HACER.

Todos tenemos una tendencia natural a adaptarnos al comportamiento de otras personas, más aún con las que tenemos un vínculo, pensemos en un momento entre amigos. Tendemos a “imitar” de forma instintiva, y lo hacemos compartiendo maneras, tonos de voz, y gestos de otros. Cuando hay este entendimiento se genera un compromiso. Regresemos a la relación de amigos y es fácil ver como este comportamiento denota un vínculo fuerte.

Lograr este tipo de afinidad con un prospecto puede generarse, sobre todo porque, cuando imitamos a alguien, podemos percibir sus estados de ánimo, cómo se sienten y la otra persona al percibir esta afinidad, nos percibirá como alguien en quien confiar, pero no olvidemos ser completamente sinceros, recuerda que la comunicación es en 2 vías y el engaño se detecta.
Yo en lo personal, nunca me vi como una persona ligadora, pero pensándolo bien… Atrapemos clientes.